Gastronomía

Pisto con pasta

¿Tenéis ganas de comer algo sabroso y que requiera de los menos ingredientes posibles? Pues tomad nota que lo que os taremos hoy cumple a rajatabla esa norma. ¿Preparados, listos?

El pisto es un plato típico de España, concretamente de la zona centro sur de España (de echo se le puede encontrar en la red con la coletilla de “manchego”) el cual se puede preparar de muchas maneras, debe haber seguramente tantas recetas de pisto como abuelas pueda haber en Castilla La mancha (o al menos eso hemos podido leer en las webs y vídeos de YouTube que hemos consultado).

Indagando más en profundo sobre el tema, encontramos la que es la receta básica del Pisto Manchego la cual solo lleva dos ingredientes nada más. Entonces, ¿por qué hay recetas que exceden en número a esas? Por cultura en España es fácil que las personas de esa comunidad (y pongamos a España en general por qué no), se puede encontrar con la facilidad de que alguien tenga algún tipo de cultivo grande o pequeño y generosamente regale a sus seres más allegado vegetales de todo tipo, lo que genera una necesidad de buscar en que gastarlos, y que mejor que reformular la receta del Pisto y agregarle muchos más elementos.

El pisto puede comerse bien en caliente o frio, por lo cual no os de miedo en hacer en exceso pues se puede guardar en el frigo y condimentar o comer así sin más, está de igual forma delicioso. Ahora bien, donde da el do de pecho en sabor es acompañarlo con un buen plato de pasta. Y aquí es donde comenzamos a explicaros el que, posiblemente, pueda convertirse en vuestro plato favorito (el nuestro lo es -3-). ¿Comenzamos?

Pimiento verde

El primer ingrediente que vais a necesitar es pimiento verde. Para un plato de una persona muy comilona o para dos que no lo son, hemos determinado con el último que hemos hecho (siempre estábamos haciendo a ojo pero esta vez queríamos hacer una entrada sobre ello), vais a necesitar 250 gramos cortados en cuadraditos que no sean muy grandes pero tampoco muy pequeños. El pimiento verde puede ser de cualquier tipo, no hay problema, hemos probado con diferentes variedades y sale igual de rico, y sobre limpiarlo de semillas si podéis.

Tomates

El pisto básico manchego que os traemos viene aparejado a este ingrediente tan socorrido como es el tomate. Ante todo por favor que sea madurito y de tipo pera, que sea cortado más o menos de la misma forma que el pimiento verde, y que ya cortado, la cantidad sea el doble del pimiento verde pues luego rebajara mucho más que el pimiento. En nuestro caso logramos que la mezcla quedara homogénea cortando cerca de medio kilo de tomate. Por favor no olvidar pelarlo, y en cuanto a las semillas, no hace falta eliminarlas.

Aceite de oliva virgen extra

Y como colofón, como el ingrediente indispensable para poder hacer el pisto, el siempre recurrente aceite de oliva virgen extra. Lamentablemente no tengo la cifra exacta pero a ojo recuerdo haber echado un buen chorro al verter el pimiento verde en la sartén tratando de cubrir toda la superficie pero sin provocar una bañera. Pongamos que fueron de entre 3 a 5 cucharas soperas.

Sartenes, cacerolas y fuegos

Hacer el pisto se complica en cuanto a que ambos ingredientes hay que elaborarlos por separado y esto hace que debáis tener ya un poco dominio de cocina.

Para el pimiento empleamos una sartén antiadherente de 20 centímetros y el fuego que utilizamos era de 8 cms. de diámetro. Para el tomate, empleamos una cacerola grande donde el contenido pudiera cubrir toda la superficie, así que de base debería tener bastante más que la sartén. Como es lo que más tiempo lleva, empleamos el fuego más grande, el de 10 cms.

Ambos los tendremos al fuego más bajo que de cada uno permita, y sin prisas los iremos haciendo hasta que el pimiento se rebaje hasta el punto que sin apelmazarlo, cubra la mitad de la sartén, lo que puede llevar a mínimo treinta minutos a que tanto el tomate como el pimiento se rebajen.

Sal

El toque de sal debéis dárselo a medio recorrido de preparado de ambos, posiblemente cuanto lleve unos quince minutos. Echadle al gusto y lo probáis a ver que tal de gusto está.

Pasta y otros acompañamientos

Llegará el momento en que podréis reunir en matrimonio al pimiento y el tomate, surgiendo de ello una mezcla con una pitanza como esta:

Estando así mezcladitos mismamente en la hoya donde rebajamos el tomate, podéis darle unos cinco minutos más removiendo para que los sabores se mezclen, tiempo que podéis emplear para dedicarle al acompañamiento. Si es la primera vez que lo vais a preparar, lo suyo es que sea únicamente con pasta. En mi caso suelo elegir la marca de Tallarines La Villa, que según reza en el envoltorio lleva 5 huevos por cada kilo de pasta, y la verdad quedan geniales. Si no disponéis de esta marca de tallarines, podéis con otra, no hay problema, pero que sean de lo más ricos que conozcáis.

Cuando esté la pasta lista y el pisto también, tenéis dos opciones de servir: o bien lo mezcláis todo bien mezclado, o podéis servir la pasta y volcar el pisto por encima (yo soy más fan del primero). En el caso primero si dejáis un tiempo prudente a que se ponga templadito, le daréis tiempo a que la pasta absorba el sabor del pisto y será cuando el plato os sepa aún más delicioso.

Cuando dominéis la receta, por que puede parecer sencilla pero no lo es tanto, podéis añadir otros acompañamientos, por ejemplo carne picada todo en el pisto bien removido, o también carne de vacuno cortada en tiras de 2 cms. de ancho y unos 6 de largo que podéis servir en un plato a parte, cualquiera de las dos opciones las hemos preparado y nos encanta igualmente.

Espero os haya gustado mucho la receta. Un saludo y hasta la proxima^^

lugoilmer

AUTOR lugoilmer

Puede que no siempre hagamos lo correcto, pero seguro que tampoco estamos totalmente equivocados.
Somos la significancia insignificante en un mundo que es más pequeño de lo que parece y más grande de lo que es.

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