Eran cerca de las cinco de la tarde y takotyann aguardaba en casa la llegada de Rita, su amiga la alpaca, que había quedado en ir a visitarle y enseñarle una cosa chulísima que había comprado hace poco. Sin nada mejor que hacer, pensó que sería un buen pasatiempo poner un poco la tele hasta que llegara. Se sentó en su cómoda silla estilo japonesa y del kotatsu cogió el mando a distancia. Encendida la tele, el canal que mostró era el que siempre costumbraba a ver, que también acostumbraban sobre estas horas pasar comerciales. Justamente estaban anunciado una bebida que se había puesto de super moda estos días, decía saber a manjar de delicias del bosque y truenos de azúcar efervescentes. Después de ese vino otro, de la compañía reina indiscutible de la subida de contenidos a nivel mundial, Puf Pubi, estaban a cada rato sacando una línea de ropa muy especial, era ropa que te permitía mostrar videos o música de tu Pufpuber favorito y compartir ese contenido con otras personas, entre otras muchas cosas. El anuncio era muy animado, salían gentes de todo tipo disfrutado de sus ropas y visualizando los contenidos de los demás como si la adquisición de esa prenda hubiese cambiado totalmente sus vidas, y disfrutaban de lo lindo viendo como sus estrellas conseguían muchas más visualizaciones. Takotyann puso especial atención a ese anuncio porque justo Rita se había comprado un chullo de Puf Pubi y se lo iba a enseñar esta tarde.
La casualidad quiso que justo cuando el comercial acabó, el timbre de su puerta sonó insistente. Quizás ya estaba llamando de antes y no se enteró de lo atento que estaba viendo el anuncio, por la forma de llamar indicaba que sería así. Echó unas zancadas al paso del insistente timbre y abrió la puerta, y del otro lado estaba Rita, que seguía llamando al timbre incluso aun habiendo abierto la puerta.
Takotyann se lo tomó a risa, siempre Rita estaba en ese plan, haciendo gracias y cosas así. Y entonces Rita miró a la puerta y vio que definitivamente ya por fin alguien le había abierto. Le llamó como seis veces tardón para luego agacharse y ensayarle el chullo de Puf Pubi que había comprado. Era una pasada, todo ello mostraba un video de un cantante de k-pop que no paraba de cantar y de bailar. Le dijo que lo tocara, y Takotyann hizo caso y de golpe el vídeo que estaba mostrando en la superficie del chullo, pasó a mostrase holográficamente sobre su cabeza. Rita entonces se irguió y con ella el video se alzó, y le dijo que si le molaba y Takotyann dijo que sí, que mucho, y luego aun con el vídeo mostrándose en su cabeza, pasó a la acogedora casa de takotyann.
Una vez dentro, el vídeo ya se había parado, y el chullo era ahora mismo un chullo normal y corriente, como el de toda la vida. Takotyann no podía parar de alucinar con el chullo, una cosa era verlo en la tele y otra muy distinta era verlo en vivo y directo. Se acomodaron y Takotyann calló en la cuenta que en el kotatsu no había nada para picar, así que se levantó y le dijo a Rita que esperar un poco que iba a traer chicha morada y algunas chuches para charlar. Rita dijo que encantada y que si le dejaba poner la tele, a lo que Takotyann le dijo que podía.
Takotyann se fue a la cocina y desde allí, al rato, pudo empezar de nuevo a escuchar al mismo cantante de k-pop, esta vez por el altavoz de la tele. De verdad Rita estaba loca perdida si se estaba pasando todo el día escuchando ese cantante.
Después de un rato de preparar las cosas, apareció con todos los snacks, la chicha morada y al aparecer en el salón, se encontró a Rita bailando al ritmo del cantante y le pidió que se uniera. Takotyann primeramente dejó las cosas y luego torpemente empezó a intentar seguirle el ritmo de ese cantante y de Rita, que se sabía al pie de la letra todos los pasos y la canción. Cuando ya se acabó, Rita ya por fin cansada de tanto baile se sentó y Takotyann repitió el gesto, pero algo menos cansado.
Durante la siguientes tres horas estuvieron hablando de muchas cosas, de cómo su cantante favorito había subido muchos puestos de visitas desde que Puf Pubi había lanzado esa línea de ropa interactiva (parece muchas más personas también lo llevaban en sus prendas), de si ya había pensado que prenda comprar y a quien poner de video o de música en la prenda, de si irían mañana a comprarlo, de lo divertido que era compartir contenido con sus amigos con eso y que ya iba siendo hora de que takotyann se subiera al carro…
Cuando ya se hizo de noche, y Takotyann y Rita habían acabado con toda la chicha morada, snacks y energías, tenían mucho cansancio y sueño y decidieron que ya era hora de dormir. Como se había hecho tan tarde, Takotyann le pidió a Rita si se quedaba a dormir y ella encantada dijo que sin problema, así que subieron distendidos pero cansados a la segunda planta y allí en el suelo extendieron un futón para cada uno y allí mismo se estendijaron. Ni tiempo les dieron de decirse buenas noches que rápidamente se durmieron.
Takotyann entonces empezó a soñar, a soñar la vez que estuvo en la oficina de correos. Fue ese día que llevó el paquete de El Imperio a correos para devolver las botas que compró en el matsuri. El sueño se estaba repitiendo prácticamente igual que en esa ocasión, solo que esta vez Rita estaba allí, luciendo su chullo y con un móvil grabando todo lo que estaba sucediendo. Cuando Ecco y Kalina habían derrotado ágilmente a la carta super maligna, Rita empezó a silbar y a decir que vaya dos héroes y que suerte había tenido de haber grabado todo. Ecco y Kalina dijeron que no había sido nada, que todo lo habían echo para proteger a Takotyann y que lo harían una y mil veces.
En ese momento Rita paró la grabación y preguntó a Ecco y Kalina si querían verse luchando, y ellos aceptaron de buena gana, y los cuatro se pusieron a verlo. Era increíble como Rita había capturado toda la secuencia, parecía imposible que estando allí parada, hubiese podido captura de manera tan cinematográficamente toda la lucha, había quedado espectacular, tanto que Ecco y Kalina se quedaron muy sorprendidos. Rita dijo que algo así debía ser visto por muchas personas y les pidió a los héroes si podía subir el vídeo a Puf Pubi. Ecco y Kalina se miraron, y luego miraron a Rita la alpaca salerosa con ese chullo tan bonito y luego a Takotyann, y después de eso se encogieron de hombros y dijeron que por qué no.
Después de un instante, el video ya estaba subido a Puf Pubi y Rita les pidió a Ecco y Kalina que si querían ser ellos los primeros en ver como había quedado, pero para su sorpresa dijeron que no y se quedaron muy solemnes ellos observando a los dos. Habían parecido tan guais y molones ambos y ahora estaban así tan serios pensó Rita, que cedió el testigo a Takotyann para ser el primero en verlo. Agachó la cabeza y le pidió a Takotyann que tocara el chullo para así poder ver el video en modo holográfico, y Takotyann sin pensárselo dos veces, pegó un satito y toco el chullo, y acto seguido el video empezó a mostrarse holográficamente.
Ecco y Kalina estaban tensos, ni Rita ni Takotyann entendían el motivo, si antes habían estado muy acogedores y serviciales. De pronto, empezaron a salir del chullo de Rita galletas, galletas que iban brincando por su lomo hasta tocar suelo, eran galletas que caminaban con sus dos patitas muy monas ellas, con una sonrisa en la cara a paso ligero se iban dirigiendo a la salida de la oficina de correos. Y de pronto, de nuevo igual que como hicieron cuando la carta monstruosa quiso atacar a Takotyann, hicieron unos brincos acrobáticos increíbles y se plantaron delante de la puerta de correos, cerrándolas de golpe. Las galletas, que marchaban tan alegres buscando la salida como si fuera de lo más normal, no tuvieron tiempo de reaccionar, fueron todos ellos disparados por la minigun de capsulas de Kalina y hechos desaparecer en unas nubes de algodón que estallaron de forma muy graciosa.
Rita y Takotyann, que antes habían flipado de lo lindo viéndoles luchar contra la carta maligna, estaban ahora el doble de estupefactos, no sabían que había pasado. Ellos desde la puerta, les explicaron que no les importaba que los demás vieran sus hazañas pero que no querían para nada hacerse famosos a costa de alimentar al monstruo con las galletas. Ambos Rita y Takotyann se miraron, no sabían para nada de lo que estaban hablando, todo era extrañamente extraño e indescriptible. Entonces Ecco y Kalina sin mediar palabra, abrieron las puertas de la oficina de correos y ante ellos una ciudad bulliciosa llena de personas que estaban disfrutando del día se mostró ante ellos. El lugar y su gentío era la viva imagen del anuncio de Puf Pubi, todos disfrutaban intercambiando contenidos entre ellos, estaban pasándoselo en grande, igual igual que en anuncio de la televisión, con la diferencia de que ahora, de todas esas personas, las mismas galletas que habían salido del chullo de Rita, salían ahora de sus prendas de vestir marca Puf Pubi. Las galletas todas ellas caminaban entre las personas sin que ellos se percataran de su presencia, es como si ninguna galleta de esas con patitas estuvieran por allí. Las galletas iban en aumento, no paraban de aumentar en número e iban aumentado tanto su número que ya se hacía difícil distinguir personas y galletas. Las galletas empezaron a ganar en presencia a los humanos, que seguían seguramente disfrutando y compartiendo sus videos y cosas, se les oía perfectamente, pero no se oía nada a las galletas, que todas ellas ahora eran una galleta gigante gigante. De la nada, la cara gigante del presidente de Puf Pubi apareció en el cielo, abriendo su gran bocota dispuesto a comerse esa tremenda galleta sin importarle que todas las personas estuvieran allí. Empezó a masticar y masticar y esos mordiscos que iban cada vez menguando esa galleta gigante producto de la unión de las pequeñas, se iba acercando a la puerta de la oficina de correos. Rita y Takotyann empezaron a temblar, pensaron que iban a acabar en las fauces del presidente de Puf Pubi si nadie lo remediaba, ni siquiera Ecco y Kalina iban a poder con semejante ser tan grande con esos dientes llenos de trozos de galletas que parece no había quedado saciado y que ahora iba a por ellos, y cuando ya pensaban que acabarían masticados sin remedio, una alarma despertadora empezó a sonar fuerte fuerte.
Takotyann despertó sobre saltado, pensó que ya estaba dentro del estómago del presidente de la Puf Pubi pero en realidad estaban en la segunda planta de su casa, con un sonido de despertador que venía del chullo de Rita. Está, super adormilada, se despertó. Era aún de noche muy muy de noche. Cuando Rita fue consciente de sí misma pudo apagar la alarma de chullo y super adormilada se disculpó con Takotyann, le dijo que había programado la alarma pero parece no lo hizo bien y sonó cuando no debía sonar. Takotyann exaltado no sabia que hacer en ese momento, se sentía de alguna manera agraciado por el sobresalto, le había despertado de tremenda pesadilla, pero no sabía si ahora podría pegar ojo. No le dio tiempo a intentar contarle a Rita lo que había pasado, esta volvió a echarse en el futón y se quedó dormida como un tronco.