Hay días en los que una se levanta, echa un vistazo a las novedades del mundillo y se encuentra con algo que desafía todas las leyes conocidas de la física, la gravedad y la anatomía humana. Manga casi no leo, pero entre el anime y los videojuegos llevo vistas figuras de todo tipo como para que pocas cosas me pillen ya por sorpresa, y aun así la que llega hoy mismo a las recreativas japonesas me ha sacado una carcajada de las buenas nada más verla.
Hablo de la nueva figura prize de Nodoka Haramura (原村和), una de las protagonistas del veterano manga Saki (咲-Saki-), obra de Ritz Kobayashi (小林立) que publica Square Enix (スクウェア・エニックス) en las páginas de la revista Young Gangan. Quienes conozcan la serie sabrán de sobra por dónde van los tiros: una historia donde el mahjong escolar se vive con la intensidad de un deporte nacional y donde Nodoka, apodada «Nodocchi» (のどっち) por sus compañeras del instituto Kiyosumi, arrasa en el tapete como subcapitana del equipo jugando con una fría precisión digital.
Pero junto a sus dotes sobrehumanas para calcular descartes y probabilidades, Nodoka siempre ha cargado con otro rasgo inconfundible: un busto de dimensiones completamente desproporcionadas que la prensa japonesa describe sin ningún tapujo como «un pecho de arma letal» (凶器的な胸部). En los primeros compases de la obra el dibujo mantenía cierta compostura dentro de la habitual hipérbole del cómic nipón, pero con el paso de los tomos el trazo de Kobayashi fue estirando las proporciones hacia un terreno cada vez más marciano y libre de complejos.
El culmen de esa evolución llegó en la sobrecubierta del tomo 26 recopilatorio. En la ilustración escondida del reverso, la que solo se ve si uno desmonta la cubierta y la despliega entera, Kobayashi retrató a Nodoka caminando de espaldas por un sendero rural y girando la cabeza hacia atrás, con un perfil tan rotundo que, más que una estudiante volviendo a casa, parece un 牛 (うし, vaca) que ha salido a dar su paseo por el campo.
En papel, aquello quedaba como una exageración gráfica más del autor. Nadie imaginaba que a alguien en Bandai Spirits le pareciera una base perfecta para un molde tridimensional.
Pues dicho y hecho. La marca de figuras de premio GLITTER&GLAMOURS, fabricada por Banpresto (バンプレスト), ha tomado exactamente esa ilustración de la cubierta del volumen 26 como referencia directa para esculpir la pieza oficial. Y no precisamente en un formato discreto de sobremesa: la figura mide nada menos que 27 centímetros de alto, una envergadura imponente para tratarse de un premio de recreativa que suele rondar tamaños bastante más contenidos.
El resultado, tal y como puede comprobarse en su ficha oficial, es un monumento a la literalidad escultórica. El equipo de modelado no se ha cortado ni un milímetro a la hora de adaptar la pose: han respetado el giro de cintura, la caída del lazo de la falda marinera y, sobre todo, ese perfil delirante donde el pecho avanza horizontalmente como una repisa suspendida en el aire, desafiando a Newton y a quien se ponga por delante.
La cuenta oficial de premios de Banpresto la anunció así el día 22:
https://twitter.com/BANPRE_PZ/status/2102323289775657464
Como era inevitable, en cuanto comenzaron a circular las fotos de promoción en redes sociales japonesas el asunto se convirtió en tendencia inmediata. Los comentarios oscilaban entre la estupefacción y la carcajada limpia: desde quienes se preguntaban perplejos si de verdad aquello no era más grande que la cara de la chica, hasta quienes bromeaban sobre el impacto de encontrarse semejante artilugio expuesto en las vitrinas de los salones recreativos de todo el país. Y hubo uno que lo resumía a la perfección: «A estas alturas es tan exagerado que resulta hasta cómico».
La figura «咲-Saki- GLITTER&GLAMOURS 原村和» debuta oficialmente hoy, viernes 25 de septiembre de 2026, en las máquinas de gancho de los salones recreativos de todo Japón: las クレーンゲーム, que mucha gente aquí sigue llamando UFO catcher (UFOキャッチャー) por el nombre de las de Sega. Y para quienes prefieran una estampa algo más sosegada y acorde a las leyes biológicas terrestres, el catálogo de Banpresto tiene programada para el 27 de octubre otra entrega de su línea «-Relax time-», donde una Nodoka de trece centímetros aparece repantigada y abrazada a su inseparable pingüino de peluche Etopen (エトペン).
Personalmente me parece admirable que una línea de figuras comerciales se atreva a seguir el capricho estético de un autor sin intentar «corregirlo» para encajarlo en un molde estándar. Podrá gustar más o menos, pero nadie podrá acusar a los escultores de haberse quedado a medio camino.
Y por si alguien aún dudaba de que la escala fuera real, así luce en la vitrina, rodeada de otras figuras:






