Otto ni Machigai Arimasen – Episodio 1 | Review
Otto ni Machigai Arimasen (夫に間違いありません) es un drama japonés emitido durante la temporada de invierno de 2026 (冬ドラマ). En esta entrada comienzo la review por capítulos, centrándome en el primer episodio y en las sensaciones que deja su arranque.
Sinopsis oficial (episodio 1)
Un día, Kazuki, el esposo de Seiko Asahi, desaparece sin dejar rastro. Un mes después, la policía le comunica que han encontrado un cuerpo ahogado río abajo y que entre las pertenencias había una licencia a nombre de Kazuki. Aunque el rostro ya no es reconocible, Seiko identifica un rasgo físico y, destrozada, confirma: “no hay duda, es mi marido”. Un año más tarde, mientras mantiene el negocio familiar de oden y cuida de sus hijos y de su suegra, Seiko escucha ruidos en casa… y aparece Kazuki, vivo. La alegría dura poco: ¿a quién identificó entonces? ¿Y qué pasa con el seguro que ya cobraron?
Kazuki, tras contarle a Seiko que se fue porque no sabía qué hacer con su vida después de endeudarse desde que falleció su padre y que tenía miedo de criar a una familia de cinco, explica que solo de pensarlo todo le daba igual. Según él, si cerraban el local —que era el que estaba generando las deudas—, como no sabía trabajar en nada más que en el negocio familiar, hizo “la del padre latinoamericano”: se fue a comprar leche. Arrepentido, regresó a pedirles perdón, y claro, esto a Seiko no le sentó nada bien después de tanto llorar y luchar por sus hijos.
Después de calmarse, Kazuki se da cuenta de que Seiko había declarado que el fallecido era su esposo y que había cobrado el seguro, que fueron 50 millones de yenes (unos 270 000 euros). Digo fueron porque de esos 50 millones, Seiko usó 20 millones (unos 108 000 euros) para reformar el local y pagar las deudas al banco. La locura se apodera de Kazuki al pensar que, si deciden reportarlo a la policía, les harán devolver todo de golpe porque fue un error. Así que, después de una pequeña pelea, Kazuki se va diciendo que es mejor mantenerlo en secreto, porque si no quedarían más arruinados que antes, sin antes —cómo no— dejarle un chantaje sentimental: con el dinero que tienen y todas las deudas pagadas podrían vivir bien y los niños estudiar como quisieran. Además, le da el K.O. recordándole que:
Al parecer, a Seiko la abandonó su padre y poco después murió su madre. Luego intuyo que, como eran pequeños, su hermano y ella tuvieron que separarse y ser criados por familias distintas.
Seiko busca ayuda en su hermano, que trabaja en un banco, quien le confirma lo que ya sabíamos haciendo uso del famosísimo “es para la amiga de mi amiga XD”. Mientras todo va pasando y Seiko le da vueltas a la cabeza a todo lo que le está ocurriendo, Eidai, su hijo mayor, comenta que quiere ir a una academia súper cara llamada Shuurei, contando todas las bondades de entrar a esa escuela, que además de ser carísima, solo acepta a los más listos. Y para rematar, Eidai, después de soltar todo eso y explicar cómo le ayudaría en su camino para ser veterinario, lanza la pregunta:
Después de asustarse con el precio de la cuota inicial de la Preparatoria de Eidai, que son 1.275.000 yenes (7.800 euros), varias cosas hacen que Seiko quiera hacerle caso a su marido y no contar nada, ya que ve que todo será por el bien de su familia.
La madre de Kazuki, que está empezando a tener demencia, sin querer lo ve cuando estaba regando las flores de noche en la ventana de la habitación, ya que él justamente llama desde un teléfono público al frente de la casa.
Después de acordar todo, consiguen un lugar donde vivir para Kazuki y además se consigue una identificación falsa para pasar a llamarse ahora Arakawa Ryousuke. Vamos, que no solo sabe comprar leche. Entre cosas que tiene que preparar para que Eidai pueda ingresar al Shuurei, a Seiko la quieren hacer dar un discurso en una ONG sobre familiares desaparecidos y, como saben su historia de pérdida y superación, que sería la más ejemplar. Claramente Seiko no está para eso sabiendo lo que está haciendo, pero le ofrecen que la recomendación para Eidai será mejor ya que asistirá un directivo de la preparatoria Shuurei, así que Seiko acepta a regañadientes.
A todo esto, a Eidai le hacen bullying poniéndole dibujos de un hombre ahogado en su caja de zapatos.
Ya en la conferencia, Seiko conoce a Saharu, una chica que le ayuda a arreglar su zapato, y luego hace su discurso. La quieren tomar fotos para ponerlas en la web, pero logra salvarse ya que entran unos reporteros muy arrebatados.
Empiezan a armar alboroto porque quieren saber más de Kujou Yuri, una parlamentaria que, según ellos, está metida en corrupción. Y como ella también está metida en esa ONG, piensan que todos están metidos en lo mismo. Más tarde, Saharu llega a encontrar el local de Seiko y, entre unas cosas y otras, después de haberle contado que su marido también está desaparecido y que, como su hija está con fiebre y no tiene a nadie más con quien dejarla, Seiko de buena fe le va a ayudar. Saharu le cuenta que trabaja en algo poco convencional y cómo desapareció su marido, que prácticamente es la misma fecha en la que encontraron el cuerpo de Kazuki que no es Kazuki.
El reportero y su camarógrafo van al cabaret a ver cómo se divierten los padres de la patria para tomar fotos de cómo nos protegen. Es el mismo bar en el que está trabajando Saharu y también donde está Kazuki —como estoy odiando cada vez más a Kazuki—. Este está en busca de una chica del cabaret.
Nada más y nada menos que Rumiko, la Super Saiyan 4 de los cabaret, la Number One, que se impresiona al verlo. Como que ya sabemos más de cómo se endeudó Kazuki —más odio aún hacia Kazuki, me da pena lo que le hace pasar a Seiko—. Saliendo los reporteros del local siguiendo a los otros, Tendou ve a Kazuki y a sus acompañantes, que le están alabando por la bandita con diseños de delfín que Seiko le puso en el dedo.
Más tarde aparece Kazuki conversando con Rumiko y ella diciéndole que de dónde sacó el dinero que se está gastando ahora y sonsacándole si ha vuelto con su esposa. Kazuki va al baño y Rumiko aprovecha para, entre recoger las cosas que se le cayeron a Kazuki, ver lo que trae y encuentra su nueva identificación como Ryousuke. Mirando el celular ve que le enviaron un mensaje alguien al que tiene anotado como S, diciéndole que hoy no se iba a pasar por allí y que mañana le iba a llevar sus ropas para el invierno. No le hace falta pensar mucho para saber quién es S, ya que conoce el nombre de su esposa.
Seiko, en casa de Saharu, en la que está cuidando a la hija de esta, encuentra ropa con logos de los Hitachi Monkeys, que justamente eran logos que tenían las ropas del hombre que ella declaró como Kazuki fallecido.
No hace falta que Seiko sea Conan el detective, más las declaraciones de Nozomi, la hija de Saharu, y la hoja con la foto de la desaparición del esposo de Saharu, donde además aparece que en su mano tiene los mismos lunares que Kazuki, además en el mismo lugar. Justo después de eso, regresa Saharu y Seiko sale más veloz que un rayo de la casa de Saharu.
Al regresar a casa encuentra nada más y nada menos que a Rumiko esperándola, y esta le suelta que ella estuvo viendo hace un año con Kazuki y que sabe que Kazuki está vivo…
Y después de todo esto…
En este primer episodio se ve cómo van manipulando a Seiko, no solo Kazuki sino también quizá sin querer sus hijos de alguna forma. El dinero y las promesas de volver a ser una familia otra vez, y más que todo una familia que ya no tendrá problemas económicos, hacen que Seiko vaya por el camino más fácil. Kazuki es alguien que vuelve no para bien, ya que sigue con vicios notables que no tienen cura. Además, no es una persona que lucharía por su familia; no es nada más que un problema allí latente que va a arrastrar a la pobre Seiko con sus malas decisiones.
El siguiente episodio…
Saharu no parece ser una simple coincidencia; ese cadáver “equivocado” empieza a tener demasiadas conexiones con Kazuki y hace que no parezca una coincidencia el que llevara los documentos de Kazuki encima. Ahora, con Rumiko que ya sabe mucho y medio amenazando a Seiko, se espera más sufrimiento para esta.
Kazuki…
Kazuki se está ganando todo mi odio. ¿Cómo puede haber alguien así, tan gomi, mal esposo y manipulador? Todo hace creer que esto ya de por sí no va a tener un final feliz. Da mucho enojo ver todo lo que hace y también lo que no hace, porque además es un mal trabajador: se busca trabajos de ganar poco y encima los hace mal, que hasta le han despedido. No es más que un marido infiel y no sé cómo Seiko puede aún confiar en él. Bueno, es lo normal en una esposa que también está afectada mentalmente con problemas de la infancia.
Bueno, creo que nos veremos en el próximo capítulo y así poder ver qué más pasa en todo esto que ha ocasionado Kazuki de momento.




