¿Qué tan factible es que puedas leer un libro japonés usando la IA?
Voy a estar un tiempo sin poder ir al trabajo por motivos de salud, un mes quizás. Ya contaba con que eso pasaría, pero no ha sido hasta ahora que hemos sabido exactamente cuanto tiempo iba a ser, por lo que estamos ahora mirando de que forma podemos aprovechar ese parón.
Vale diréis, los que nos seguís de tiempo, tenéis juegos empezados, darles caña caña ahora que podéis www y no es mala idea la verdad, pero creo el enfoque es más de poder hacer esos experimentos que os hemos ido comentando desde tiempo atrás, los que se llevaran una porción de ese tiempo. Otra parte de esa porción de tiempo es dedicársela al proyecto isann, y como isann tiene varias vertientes, puede ser buen momento para darle un impulso, pero es que no quiero de verdad terminar ya mismo isann y desgasta mucho mentalmente hasta el punto que como mucho podría estar una hora…
Entonces, pensé que sería buen momento para leer. Leer un libro. Y si es posible con kaotchi. Miré un poco que había de gratis en la Google Store, pero no me llamó nada la atención, tampoco tengo ganas de meterme en algo que sean chorrocientos libros, para eso creo estoy mayor jajajajaja wwww algo así ligero.
Al no encontrar nada, me fui directo a algo que me enganchó sobre manera pues como hace ya creo, a ver que eche cuentas, ¿18 años? Por ahí sí. En el tiempo en que acabó ese proyecto el cual muchos habéis disfrutado, me quedé vacío en plan “y ahora que hago con mi vida”, y fue que empecé a leer Cazadores de Sombras de Cassandra Clare. De aquello tengo los 9 libros que sacó, entre ellos mis favoritos: Los orígenes. No sé como podremos hacerlo pero me apetece mogollón leerlos con kaotchi, creo que le va a gustar.
Decidido el libro, miré en iPann. iPann tiene mi acc de nihonn y claro, al entrar a la tienda de libros, me salían en japonés wwww Y lo que en un principio parece que no iba a dar para más, se ha trasformado en la entrada que estáis viendo nacer ante vuestros ojos.
No me corté ante la idea de que no iba a entender ni papa de lo que fuese que me deparara la búsqueda, sino que surgió en mí la necesidad de saber que pasaría si me decidiera a leer un libro en japonés y que la IA me lo fuese traduciendo. Ahora tenemos donde elegir, están muy potenciadas tanto les es un trámite easy mode ir pasito a pasito traducirte lo que quieras, pero claro… ¿cuál de ellas elegir? ¿Cuál es la idónea que me permita poder leer un libro en japonés que dudo pueda llegar a ser lanzado de manera oficial?
El osusume de Apple libros me puso en to’el ojo este libro que os traemos, se llama tennsinonawodaremosiranai (que traducido significa “nadie sabe el nombre del ángel”), y como tiene modo demo, pensamos que podría ser el material perfecto para pedirle a todas las IAs que manejamos habitualmente, que nos tradujera la primera página de la demo y comentaros que tal lo hace y así ayudaros por si os decidís aventuraros a semejante tarea.
Para abrir boca, os pasamos pantallazo de lo que vamos a pedir traducir:
El primero que vamos a examinar es Deep DL, que es el que está más enfocado a la traducción.
El chico ha detenido su bicicleta, con los neumáticos atrapados en la nieve intempestiva.
Comprueba si se han sacudido los periódicos de la cesta delantera y de la parte trasera de la bicicleta, y su aliento aliviado se funde blanco en el nublado de primera hora de la mañana.
Sabía que no podría pedalear cuesta arriba.
Cuando me bajé de la bici, unos centímetros de nieve hacían un crujido bajo mis pies.
Incluso en esta zona, situada al norte de Tokio, es raro que nieve lo suficiente como para amontonarse en abril.
Preparo mi punto de apoyo para no resbalar y empujo con cuidado la bicicleta hacia un pequeño edificio con forma de castillo que se ve desde lo alto de la colina.
Es un edificio de cuatro plantas con sólo siete pisos, pero tiene un diseño elaborado, y el gran ventanal arqueado de la última planta llama especialmente la atención.
El siguiente que vamos a ver es Copilot.
El joven detuvo la bicicleta cuando los neumáticos se hundieron en la nieve fuera de temporada.
Se aseguró de que los periódicos cargados en la cesta delantera y en el portaequipajes no se hubieran caído, y al exhalar aliviado vio cómo su aliento se desvanecía en blanco contra el cielo nublado de la madrugada.
Al fin y al cabo, sabía que sería imposible subir pedaleando esta cuesta.
Al bajarse de la bici, la nieve —que ya tenía varios centímetros de espesor— crujió bajo sus pies.
Aunque esta zona se encuentra al norte de Tokio, es raro que en abril caiga tanta nieve como para acumularse.
Para no resbalar, clavó bien los pies en el suelo y, fijando la vista en ese pequeño edificio que parecía un castillo visto desde lo alto de la cuesta, empezó a empujar la bicicleta con cuidado.
Es un bloque de cuatro pisos con solo siete viviendas, pero su construcción es tan elaborada que llama especialmente la atención la gran ventana curva del ático.
El muchacho sintió cómo la nieve de abril atrapaba sus neumáticos y detuvo la bicicleta de golpe, como si diera traspié contra un obstáculo invisible.
Se inclinó sobre el manillar para comprobar que los periódicos guardados en la cesta y en el portaequipajes no hubieran salido rodando, y al soltar el aliento, un suspiro helado se desvaneció en el cielo plomizo de la madrugada.
Sabía que intentar subir aquella pendiente en dos ruedas era un desafío condenado al fracaso.
Al descender, la nieve —dos o tres centímetros espesa— crujió con un sonido seco bajo sus botas, como si el suelo murmurara advertencias.
Aun en esta latitud, al norte de Tokio, resulta inusual que abril traiga capas de nieve tan densas.
Afinó cada paso para no resbalar y, con la vista clavada en un edificio diminuto que a lo lejos parecía un castillo solitario, empezó a empujar la bicicleta.
Era un bloque de cuatro plantas con apenas siete viviendas, pero su estructura presentaba detalles insólitos: en la última altura, una gran ventana de arco apuntado se asomaba al exterior como el ojo expectante de un centinela.
Ahora llega el turno de Chat GPT. Viendo que el contexto es necesario para que la IA adapte su lenguaje, hemos decidido pedirle la traducción “sin pista” y luego “con pista”. Vamos primero a por la sin contexto.
Atrapado por la nieve fuera de temporada, el chico detuvo su bicicleta.
Comprobó que los periódicos apilados en la canasta delantera y en la parrilla trasera no se hubieran caído, y soltó un suspiro de alivio que se deshizo en blanco en el cielo nublado de la madrugada.
—Al final, subir pedaleando esta cuesta es imposible, ¿no?
Al bajarse de la bicicleta, la nieve acumulada de unos pocos centímetros crujió bajo sus pies.
Incluso en esta zona, más al norte de Tokio, era raro que en abril nevara lo suficiente como para amontonarse.
Asegurando bien el apoyo para no resbalar, comenzó a empujar la bicicleta con cuidado, rumbo a un pequeño edificio que, visto desde arriba de la cuesta, parecía un castillo en miniatura.
Era un bloque de departamentos de solo siete unidades, repartidas en cuatro pisos, pero su diseño era llamativo, y en especial el gran ventanal arqueado del último piso atraía todas las miradas.
La bicicleta se detuvo cuando las ruedas resbalaron en una nieve fuera de temporada.
El muchacho comprobó que los periódicos amontonados en la canasta delantera y en el portaequipajes no se hubieran caído.
Aliviado, exhaló, y el vaho de su respiración se disolvió en la grisura del amanecer.
—Sabía que subir pedaleando esta cuesta era imposible…
Descendió de la bicicleta, y la nieve acumulada en unos pocos centímetros crujió bajo sus zapatos.
Incluso en esta zona, situada al norte de Tokio, era raro que en abril nevara lo suficiente como para cubrir el suelo.
Asegurando con cuidado cada paso para no resbalar, empujó la bicicleta hacia adelante, en dirección al pequeño edificio que, desde lo alto de la pendiente, se erguía como un diminuto castillo.
Era un bloque de apartamentos de cuatro pisos y apenas siete unidades, pero su arquitectura llamaba la atención: sobre todo, el amplio ventanal arqueado del último piso que dominaba la fachada como un ojo vigilante.
Nos queda una IA más, y esta es Gemini de Google. Veamos que tal se desenvuelve.
La nieve fuera de temporada le hizo perder el control de las ruedas y el joven detuvo su bicicleta. Confirmó que los periódicos que llevaba en la cesta delantera y en el portaequipajes no se habían caído y el suspiro de alivio que exhaló se disolvió blanco en el cielo nublado de la madrugada. “Como pensaba, es imposible subir esta cuesta pedaleando”, pensó. Cuando se bajó de la bicicleta, la nieve de varios centímetros de espesor crujió bajo sus pies. Incluso por esta zona, situada más al norte que Tokio, es raro que en abril caiga una nevada tan copiosa. Asegurando sus pasos para no resbalar, comenzó a empujar la bicicleta con cuidado, dirigiéndose hacia un edificio que parecía un pequeño castillo que lo observaba desde lo alto de la cuesta. Se trataba de un edificio de apartamentos de solo siete viviendas y cuatro plantas, pero de construcción elaborada, en el que destacaba especialmente el gran ventanal en forma de arco del último piso.
Ahora veamos que tal si le decimos a Gemini que se trata de una novela de misterio.
Las ruedas de su bicicleta derraparon en la nieve fuera de temporada, obligando al joven a detenerse.
Tras asegurarse de que los periódicos del canasto y el portaequipajes no se habían desparramado, el vaho de su aliento, un suspiro de alivio, se disolvió con una blancura fantasmal en el cielo plomizo del amanecer.
Tal como imaginaba, era inútil intentar subir esta cuesta pedaleando.
Al bajar de la bicicleta, el manto de nieve de varios centímetros crujió bajo sus pies. Incluso en esta región, al norte de Tokio, era un fenómeno insólito una nevada lo bastante intensa como para cuajar en pleno abril.
Afirmando los pies sobre el terreno para no resbalar, comenzó a empujar la bicicleta con cautela, en dirección a aquella edificación que, como un pequeño castillo, parecía observarlo desde lo alto de la cuesta.
Era un bloque de apartamentos de solo cuatro plantas y siete viviendas, pero su arquitectura era singular y, sobre todo, llamaba la atención el gran ventanal arqueado del piso más alto.
¿Cuál será vuestra elección de cara a un viaje así? Es una decisión muy personal pienso, como los resultados están supeditados al momento (es probable que si repetís los mismos pasos, no salga igual), si encima añadís más pistas y datos a la IA de marras, os salga algo incluso más diferente wwww las explicaciones de kaotchi son muy buenas y podrán ayudaros a decantaros por alguna de las cuatro, pero no es nada determinante ni tampoco entraremos a juzgar cual de las cuatro lo ha hecho mejor. Tenéis que pensar una cosa adicional, que todas ellas están constantemente mejorando, y lo que veáis ahora puede que solo sea un retrato de como están las cosas en el momento de redactar la entrada.
Espero que os haya gustado mucho la entrada^^ Un saludo a todos y gracias por leer^^
Título original: 天使の名を誰も知らない (Tenshi no Na wo Dare mo Shiranai)
Autor(a): 美輪 和音 (Miwa Kazune)
Editorial: 双葉社 (Futabasha)
Publicación: Mayo 2025
Formato: 256 páginas (tamaño aprox. 18.8 × 12.8 cm)
ISBN: 978-4575248180
