Últimamente parece que ha estallado una guerra de opiniones sobre si debemos aferrarnos al formato físico o abrazar el digital (otra vez www). He visto a mucha gente que está bastante mosqueada, especialmente desde que Nintendo empezó con las Key Cards (esos cartuchos que no traen el juego, sino solo la licencia para descargarlo). La queja principal es que “lo digital te encadena”, pero yo lo veo exactamente al revés: lo digital es la verdadera libertad.

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Fuente: Hernan Soltermann vía Facebook.

Mucha gente quiere que todo sea offline a toda costa, incluso cuando pasan el 99% de su vida metidos en internet. Últimamente se está hablando de alguien que se quejaba porque su copia digital de Resident Evil 4 le marcaba un tiempo de caducidad de 29 días para la siguiente validación de licencia. Entiendo el miedo a “perder” lo que pagaste, pero analicemos la realidad técnica de cómo usamos nuestras consolas hoy en día.

Fuente: sfdxshow 「Disculpad las malas palabras del autor del vídeo ( •ω• )」

El factor Remote Play y la descarga inmediata

Tengo casi todos mis juegos en digital y, aunque para algunos esto parezca estar “encadenada” a un servidor, en la práctica me da una movilidad que el disco jamás podría igualar.

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Imagina que estás usando el Remote Play desde tu móvil o una tablet mientras estás fuera de casa. Quieres dejar de jugar a un RPG y pasar a un juego de acción. Si tuvieras los discos, ¿cómo podrías siquiera cambiar de juego? Tendrías que estar físicamente frente a la consola. Con el formato digital, esa barrera desaparece. Puedo saltar de un título a otro en segundos. Incluso si me apetece jugar a algo que no tengo instalado en ese momento, simplemente lo pongo a descargar y, con las conexiones actuales, lo tengo listo en un momento sin moverme del sitio.

La falsa sensación de propiedad del disco

El argumento del formato físico suele ser la “propiedad”, pero hoy en día esto es casi una ilusión. Aun teniendo el juego en formato físico, la realidad es que:

  • Instalaciones masivas: El disco ya no es donde reside el juego; se instala íntegramente en el SSD de la consola.
  • El disco es solo una llave: Aunque el juego esté ocupando 100GB de tu disco duro, necesitas meter el disco físico cada vez que quieras jugar solo para validar la licencia. Es decir, el disco se vuelve una “llave” física que te obliga a levantarte y cambiarla, aunque los datos ya estén dentro de la consola. Es un paso redundante que solo quita comodidad.

¿Cadena o conveniencia?

Para mí, la verdadera “cadena” es el disco físico. Te obliga a cuidar un soporte frágil, a ocupar espacio en estanterías y, sobre todo, te ancla a una ubicación física para interactuar con tu biblioteca.

No se trata de no querer ser dueña de mis cosas, sino de reconocer que la libertad de acceso es más valiosa que la propiedad de un objeto de plástico en un mundo donde el hardware es cada vez más efímero. Prefiero la fluidez de lo digital y la capacidad de gestionar mi biblioteca desde cualquier lugar.

A ver, que entiendo que alguien pueda pensar en un futuro distante y distópico donde me vaya a vivir a las montañas para pelearme con osos. Pero seamos sinceros: si estoy en una cueva con mi oso y somos capaces de ver TikToks, ¿de verdad me vais a decir que no voy a ser capaz de crear un punto WiFi con el tethering del móvil solo un momento para validar una licencia? Si hay señal para vídeos cortos de gatitos, hay señal para activar un juego.

Además, tengo la sensación de que este debate le interesa principalmente a la gente más “viejuna”. Los jóvenes de ahora están mucho más interesados en jugar y disfrutar el momento que en pararse a pensar si dentro de 30 años podrán seguir usando su copia física o no. Para ellos, lo natural es el acceso inmediato y la comodidad.

Al final, el debate ignora que la forma en que jugamos ha cambiado. Ya no somos niños sentados frente a una televisión de tubo; somos jugadores móviles, conectados y que valoramos el tiempo y la inmediatez por encima de todo.

tako-chan
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Amo la música, los juegos y aprender idiomas.

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